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jueves, 14 de agosto de 2014

Dos barcos frente a frente


Los dos barcos llegaron el mismo día y a la misma hora a la cala. Fondearon al unísono. Un barco enarbolaba la bandera francesa, el otro la española. Al principio les hizo gracia  esa sincronización perfecta que se estableció entre ellos: se bañaban, comían, pescaban... al mismo tiempo. Parecía que delante tuvieran un espejo. Conforme fue pasando el tiempo, la cosa empezó a hacerles menos gracia. Empezaron a sospechar que el otro les hacía burlas, que estaba protagonizando un extraño y pesado juego de imitación. No podía ser que perdurase esta coincidencia tan exacta. Empezaron a cabrearse cuando izaron a la vez la vela de popa, que para más inri era del mismo color turquesa y con el mismo dibujo de un dragón que les habían jurado que era un diseño en exclusiva. Cuando llegó el día de levar anclas, lo hicieron conjuntamente a las 5:15 de la madrugada. Y tardaron lo mismo. Después de insultarse y arrojarse botellas y tubos de crema, zarparon cada uno por su lado.



martes, 1 de abril de 2014

Los patos salvajes

Pat y Lucas patrullan juntos, son colegas inseparables. Allá donde va uno, le sigue el otro. Pero no siempre ha sido así. Cuando se encontraron por primera vez surgió mucha desconfianza y tensión entre ellos. Se sintieron agobiados, con su espacio vital invadido, y en más de una ocasión llegaron a los picos, sus afilados picos arrancaron con furia plumas de la cola del otro.

Cuando llegó el invierno y los patos se habían quedado desplumados como consecuencia de sus peleas, cedieron. Llegaron a la conclusión de que en este torrente tan estrecho había que convivir como fuera.

Ahora se han hecho amigos íntimos, van juntos por todos lados. Se rumorea que hasta por la noche duermen juntos, con sus cuellos debajo de las alas de su compañero, acurrucados entre la maleza para darse calor mutuamente, supongo.


miércoles, 22 de enero de 2014

Una mascota peculiar

Estoy encantado con mi mascota. Cada vez que la llevo a la playa la gente se aparta, nos deja solos. No se por qué. Para mí, se comporta como cualquier otro perrito; se ha convertido en mi fiel compañero. Por cierto, hace ya un tiempo que he perdido mis gafas y no las encuentro por ningún lado. No sé dónde las habré dejado.